EL POETA CHUANG TZU VESTIDO COMO UN SAMURAI

"no le importaba el tiempo ni el premio: le importaba que el cangrejo viviera."

Cuento

17/02/22

Samurai ilustración

EL POETA CHUANG TZU VESTIDO COMO UN SAMURAI

"no le importaba el tiempo ni el premio: le importaba que el cangrejo viviera."

Cuento

17/02/22

Cuenta Ítalo Calvino que cuando Chuang Tzu (el mismo que en el cuento de Borges no sabe si es mariposa que sueña ser hombre u hombre que sueña ser mariposa) vivió en el palacio, le fue dado dibujar un cangrejo: tardó 10 años, pero cuando lo terminó, a los que lo miraron les pareció que el cangrejo se movía. Anoche soñé con el poeta chino del siglo II antes de Cristo, vestido de samurái japonés, guardián de un tiempo pasado .En el sueño, lo acechaban sombras de nuestro tiempo, entre las que estaba yo. Las palabras de uno de sus poemas estaban en la argamasa del sueño:

“Cuando un arquero dispara para ganar una hebilla de bronce
se ciega o ve dos blancos.
¡Ha perdido la cabeza!
Piensa más en vencer que en disparar…
y la necesidad de ganar
le quita poder”.

¿Vivimos para ser premiados? –me desperté preguntando -. Seremos como sombras si esa es nuestra mira, parecía decirme el poeta , como si nos pidiera trabajar como un carpintero que construye una silla; la construye para que dure y para que cuando alguien se siente, no sólo nunca se caiga sino que se sienta feliz en ella. Así cada obra: la del albañil, la del cirujano, la del colectivero. Cuando Chuang Tzu comenzó a dibujar el cangrejo, no le importaba el tiempo ni el premio: le importaba que el cangrejo viviera.

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