DÍA 3: El padre del monstruo, 4 voces | Alejandro Seta
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DÍA 3: El padre del monstruo, 4 voces

25 de septiembre de 2026•Cristina Ledesma, Graciela Brugnaro, Raquel Wapner, Alejandro Seta

A lo largo de cada semana se modificó el proyecto que tenía pensado de escribir una autoficción, escribo sobre mí e invento la mitad. No. Con el trabajo de Raquel, Cristina y Graciela, las cosas no solo se fueron modificando y mejorando. Estamos atrapados en una trama que no esperábamos

DÍA 3: El padre del monstruo, 4 voces

El padre del Monstruo empieza a vivir. No es el personaje, encuentra en un accidente, que él mismo provocó, que un niño se había salvado. Lo que más deseaba era tener un hijo varón. Este es el texto que escribí para hoy y que se irá uniendo al de las otras autoras. Me pregunto: ¿un texto colectivo entre cuatro, qué es la literatura?

“Cuando sale del garito que está al costado de la ruta, allí donde es parte del negocio, allí donde se hizo socio de jueces y comisarios, bandidos y políticos, asaltantes de banco y de  bellas mujeres, vuelve con el camión al lugar del accidente. Los autos están humeando, baja. Sabe que nadie lo vio y está a salvo. Pasa por un curioso más, pero ve que están subiendo a la ambulancia a un nene, un nene de ocho años, un desconocido para él, pero sabe que ese será su hijo. Se lo propone en ese momento,nada de lo que se propuso fue desdicho por los hechos, todo lo logró siempre, ahora le viene este regalo. Toma el celular, le tiemblan los dedos, siente una especie de felicidad feroz como si fuera un santo en pleno delirio cósmico,  lo atiende una voz somnolienta, insulta al aire, se había equivocado, llama otra vez.

-          Con el juzgado?

Su voz tiembla como un desdichado que está al borde del patíbulo.

-          Dame con el jefe. “

Graciela Brugnaro había escrito:

"Llega a su casa. Entra sonriendo. Fueron varios meses de ausencia en la ruta. Ya está con ellos, siente el calor de la familia. Olvida el fuego, el ruido explosivo. Se sienta, cómodo, y todo es interrumpido por una noticia: "...trágico accidente en la ruta 34, dos autos chocaron de frente. En el lugar del siniestro, los bomberos aún intentan apagar las últimas llamas. Dan a conocer un sobreviviente: es un niño que fue expulsado del habitáculo de uno de los autos.

El padre del Monstruo queda absorto y comienza a interesarse e informarse sobre la historia del niño. Por el noticiero dan a conocer que no tiene familiares vivos. Y así surge la idea, la idea de la adopción".

Cristina Ledesma titula AMORES MONSTRUOSOS parte de lo que pasaba en ese "hogar".

Todo era mi amor mi amor. Flores el día de la mujer, tortas fritas los días lluviosos, también muchos no puedo mi vida.

A veces pensamos que veinticuatro horas no nos alcanzan en el día, pero el monstruo sabía multiplicar por dos. Y podía incluso narrar cómo le dio el asiento al renguito o esa limosna al pobre roñoso.

Tal vez no tenía tanta presencia física en su hogar, pero los mensajitos dulzones no faltaban nunca. “Ah, pero que nadie se meta con los míos porque ahí no se lo perdono” -decía en sus arranques de devoción familiar.

A medida que los hijos iban creciendo les narraba sus hazañas machas. Sus robos al tonto descuidado, o sus estafas al viejo que para qué quería la plata.

Alguna visita juntos al garito: así se hacen los hombres."

Hasta aquí son borradores que se van hilando, corrigiendo, tachando, agregando.

Sobre Nosotros

Alejandro Seta

No soy más que el vagón de un tren que en la década del sesenta se tambaleaba, llegando, sobre ese río a orillas de la ciudad de Necochea. Los primeros acordes de la música de Piazzola me vuelve a llevar a quién soy. Las palabras de mi abuela Sara, un libro encontrado por azar, Cris, la escritura tambaleante, mis hijos, el descubrimiento de Dios.

Acerca de Mí

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