- No escribas por la fama, para un grupo, o porque queda bien. Escribí para ganar ese instante en que sos feliz y libre de estar escribiendo.
- No escribas para que resuene tu nombre. Tu nombre es solo un sonido. Muy por detrás de él, hay un ser cuya esencia necesita ser expresada.
- No creas que el que escribe mucho es mejor. José Hernández escribió un solo libro y lo hizo eterno. Nunca morirá, y cuando el planeta termine este ciclo, estará en la biblioteca de los cielos.
- No creas que ganar un premio te hace mejor. Participar está muy bien. Pero es una condecoración pasajera y no hace feliz a nadie.
- Mi felicidad es escribir cada día y haber cultivado una familia y un par de buenos amigos
- Lo único que vale es que tu obra haya sido sincera y que haya tenido un lector al que ayudó a vivir.
- Recordá que escribir es una fortuna que te ha sido dada, no es algo de lo que enorgullecerse, sino un don que debés compartirlo como a un alimento. No se tira a las multitudes, el leer se deleita en soledad.
- Hubo escritores que han sido fusilados por escribir y otros que, muriendo de frío, escribieron. Cuando te asalte el orgullo, no los olvides.
- A la guerra la hacen los mayores, pero en el frente de batalla solo mueren los más jóvenes. Con la literatura pasa lo mismo: nunca escribas para otro fin que no sea la emoción del arte, porque hay muchos que quieren que pierdas el tiempo escribiendo para...otra cosa.
- Escribí, nomás. Escribí, solamente. Y buscá tu voz. Lo demás, como dice el Evangelio de Jesucristo, “vendrá por añadidura.”
En nuestro Taller de Escritura Online “La Rosa Invisible”, te voy a acompañar en este viaje de autodescubrimiento literario.
En este taller, podrás:
- Desarrollar tu potencial creativo a través de ejercicios y técnicas específicas.
- Encontrar tu voz única como escritor/a.
- Compartir tu trabajo y recibir feedback constructivo.
- Conectar con otros apasionados por la escritura.
No esperes más para dar el primer paso hacia tu sueño de escribir. ¡Inscribite ahora en nuestro taller y descubre “la rosa invisible” que habita en vos!